Posibilidades Infinitas en Deux Ex: Human Revolution


La elección es importante en la vida. Nos lleva por un camino y otro y determina nuestro futuro tanto a nivel inmediato como lejano. De ahí que sea fundamental conocer nuestros límites a la hora de optar por alguna de las alternativas que se extienden ante nosotros. Pero, ¿qué pasaría si nuestros límites fueran flexibles? Si pudiéramos elegir nuestras propias habilidades entonces estaríamos totalmente al mando de nuestro destino. Eso, reduciéndolo casi a su mínima expresión es Deux Ex: Human Revolution.

Al menos esto es lo que extraemos de las primeras horas de juego a este esperado título de acción y rol en primera persona. Todo comienza en los laboratorios de Industrias Sarif, corre el año 2027 y parece que se ha hecho un descubrimiento de importancia capital a la hora de extender y popularizar las mejoras tecnológicas de las capacidades humanas. En el papel de Adam Jensen recorremos las instalaciones a modo de tutorial, conociendo personajes y mecánicas de juego. Lamentablemente, algo ocurre y nuestro protagonista acaba necesitando una serie de implantes para poder sobrevivir.

A partir de ese punto se comienza a desplegar el potencial de Deux Ex, con las primeras misiones y las muestras de la total libertad de elección que tendremos en cada misión. Desde el primer momento podremos elegir entre varios tipos de acercamiento a cada situación, desde el mortal y lejano al cercano y no letal, con todas las variantes intermedias. La única limitación que tendremos serán nuestras propias habilidades, que nosotros mismos habremos ido potenciando durante la aventura.

Puede que hayamos querido convertirnos en un especialista en combate, en sigilo o simplemente en un hacker excelente capaz de desentrañar el sistema de seguridad más complejo que tengamos a nuestro alcance. La elección solo depende de nosotros mismos. De esta manera, los escenarios serán mucho más abiertos de lo que viene siendo habitual en el género, con distintas alturas verticales y mayor espacio de maniobra en el plano horizontal.

Incluso existe la posibilidad de modificar nuestras habilidades sociales para facilitar las conversaciones que tengamos con los distintos interlocutores que encontremos. Aquí es donde aparece un nuevo sistema conversacional que nos permitirá adaptar nuestras respuestas en función de la personalidad de cada uno de los individuos con los que hablemos. Una herramienta de importancia capital a la hora de conseguir solucionar las situaciones más complejas.

Como no podía ser de otra forma, cuando no estemos en mitad de una misión (en las que incluso podremos elegir si queremos terminarla como se nos indicó o hacer lo que mejor nos parezca) nos encontraremos con grandes ciudades -cinco en total a lo largo del juego- en las que podremos ir de compras, hablar con los personajes secundarios que nos encontremos, descubrir misiones accesorias…

Parecía difícil que se consiguiera todo esto con un equipo recién formado y sin ninguna experiencia en esta franquicia -Warren Spector y Harvey Smith, los padres de los dos primeros Deus Ex no han participado en este Human Revolution. Pero parece que Eidos Montreal tenía bien aprendida la lección para conseguir satisfacer a los jugadores más exigentes.

Aún quedan pequeñas lagunas que solo se solventarán con una inmersión más profunda en su mecánica de juego, pero eso no será hasta más adelante.

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