La Segunda Guerra Mundial ha servido de inspiración para multitud de videojuegos, especialmente para juegos de disparos en primera persona y para simuladores aéreos. La primera vez que tuvimos noticias de que un nuevo juego de aviones, titulado Air Conflicts Secret Wars, iba a llegar al mercado, pensamos que se trataba de un simulador de vuelo más… ¡Pero, como veremos, nada más lejos de la realidad!
Air Conflicts Secret Wars quiere desmarcarse de la tendencia habitual en estos casos, y rechaza el factor simulación, en aras de la diversión pura y dura que ofrecen los juegos arcade. Así que olvidaos de los altímetros, los flaps y demás tecnicismos del mundo de la aviación, porque aquí no os van a hacer falta.
El juego nos pone en la piel de Dorothy Derbec, acá Deedee, hija de uno de los pilotos más laureados de la Primera Guerra Mundial, que fue derribado cuando sobrevolaba suelo turco. Nuestra protagonista, que al igual que su padre cuenta con una gran pericia pilotando aviones, decide dedicarse al contrabando aéreo de licores en el norte de África.
Pero cuando la Segunda Guerra Mundial estalla, Deedee se verá obligada a tomar parte, aliándose con el reducido ejército británico asentado en la zona, y siempre a cambio de generosas sumas de dinero. A partir de ese momento, en Air Conflicts Secret Wars, viviremos el conflicto más famoso de la historia, desde los ojos de una mercenaria, con un talento sin igual a los mandos de un avión.
El juego nos ofrece medio centenar de misiones, en las que tendremos objetivos tan variados como bombardear territorios enemigos, hundir los barcos del ejército rival, escoltar a otros aviones, o disputar trepidantes combates aéreos. Y, como hemos dicho, todo ello bajo el prisma del género arcade, lo que implica disparar sin cesar y realizar todo tipo de diabluras en el aire, sin preocuparnos de otros factores más aburridos.
Además de la campaña principal, Air Conflicts Secret Wars nos obsequiará con un entretenido modo multijugador, en el que hasta 8 jugadores podrán disputarse el título de ¨mejor piloto de combate¨, en los siempre divertidos deathmatchs.






