Battlefield 3

Análisis de Battlefield 3 I

Los usuarios de consola sólo conocíamos la saga Battlefield por la serie Bad Company, un shooter subjetivo que añadía una campaña individual (algo desenfadada y orientada a la destrucción) a los modos y opciones multijugador, que son los que ha hecho famosa a esta saga. Y es que, en su propuesta online, el trabajo en equipo es vital para cumplir los objetivos, así como el uso de vehículos de todo tipo (aéreos incluidos), un detalle que ningún otro shooter ha sido capaz de igualar.

Así, tras cosechar cierto éxito con Bad Company 2, DICE, el estudio responsable, decidió que era el momento de competir de igual a igual con la reina del género, la saga Call of Duty, ofreciendo una intensa campaña ambientada en un conflicto actual y un multijugador a la altura de lo visto en PC. ¿Lo ha logrado?

La campaña de Battlefield 3 se extiende a lo largo de 12 misiones. Principalmente nos lleva por distintas partes de Irán y nos propone vivir todo tipo de situaciones en primera persona y primera línea de fuego: infiltraciones nocturnas en una ciudad, “limpieza” de edificios repletos de enemigos, asedios en tanque a un campamento, asaltar la mansión de un traficante de armas, un combate aéreo entre cazas…

Los “problemas” empiezan pronto y la sensación de “esto ya lo he visto antes”, es continua. Para empezar, la trama gira en torno a un marine que es retenido e interrogado por la CIA y, a priori, acusado de participar en los recientes ataques terroristas que han asolado París con una bomba atómica. ¿No os suena de algo?

Además, las misiones de Battlefield 3 tienen demasiadas situaciones guionizadas, es decir, que hasta que no llegamos a tal punto o pasa tal cosa, no podemos avanzar, dando lugar a situaciones ridículas como tener que retroceder por el campo de batalla hasta reunirnos con nuestro grupo de soldados porque hemos avanzado en plan “Rambo” y no nos han seguido.

Hay que añadir los abundantes fallos de IA (enemigos parados que no atacan o que tienen cargador infinito y nunca paran de disparar), errores de V-Sync (si nos movemos bruscamente la pantalla aparece “cortada”) o fallos de diseño de las misiones, en las que abundan las situaciones en las que somos un mero espectador (ir en el asiento trasero de un coche, seguir a un piloto hasta un caza…) o la inclusión de Quick Time Events para resolver algunas situaciones, que en ocasiones rozan el ridículo.

Y eso es por no hablar de los picos de dificultad o un sistema de checkpoints un tanto irregular, que nos obligará a repetir varias veces una misma situación.

Imágenes: battlefield

Análisis de Battlefield 3 IIAnálisis de Battlefield 3 III

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *