No es la primera vez que Square Enix “estira” el universo de alguno de los juegos. Lo ha hecho con el aclamado FFVII (Crisis Core, Dirge of Cerberus, Advent Children… aunque nunca llega su ansiado “remake”) o con FFX-2 (un “spin-off” con bastantes cambios con respecto a FFX y protagonizado por sus personajes femeninos).
Pero con FFXIII-2 es diferente. Enmarcado bajo el paraguas de Fabula Nova Crystallis (junto a FF versus XIII y Agito XIII que finalmente se llamará FF Type-0), FFXIII supuso una decepción para muchos jugadores, que criticaron su excesiva linealidad y su escasez de tareas secundarias.
Pues hace unos meses, Square Enix anunció por sorpresa Final Fantasy XIII-2, una secuela que nadie esperaba y que supone una “segunda oportunidad” para demostrar que esta saga rolera no ha perdido nada de su magia.
Lo primero que Square Enix quiso dejarnos claro en la presentación española del juego (en la que se pudo jugar a una temprana beta durante cerca de 4 horas) es que han escuchado a los jugadores. Son perfectamente conscientes de lo que gustó y lo que no gustó de Final Fantasy XIII y están volcando todo ese conocimiento en esta secuela, que arranca un par de años después de lo acontecido en el anterior.
Antes de comenzar hemos de decir que no es necesario haber jugado a FFXIII para disfrutar de este, aunque antes de empezar podremos ver un resumen con lo que ocurrió en los 13 capítulos del anterior (amén de n nuevo nivel de dificultad pensado para los que nunca han jugado a un Final Fantasy).
Así descubriremos el funesto final del Nido y por qué personajes de FFXIII, como Lightning, son dados por desaparecidos. Pero nada más lejos de la realidad. Lightning está librando su propia batalla en el Valhalla (una especie de “más allá”) y sólo su hermana Serah terminará creyendo que está viva. Entonces iniciará un fabuloso viaje para encontrarla junto a Noel, un misterioso personaje que viene de un futuro lejano y que pretende salvar a su mundo realizando ciertas acciones en el presente que cambien el devenir de los acontecimientos.
Así pues, los viajes espacio-temporales serán algo habitual en Final Fantasy XIII-2, toda una novedad que subsana uno de los defectos más criticados del anterior, su excesiva linealidad. Mediante portales (que se activan usando distintos fragmentos) entraremos en el llamado Umbral de las Eras, que nos permitirá visitar infinidad de localizaciones (incluyendo distintas ciudades) en diferentes épocas.
Imágenes: finalfantasy13-2game





