Por si alguien no ha jugado nunca a Metal Gear, pregunta que también hará la 3DS al jugador al empezar la partida y elegir nivel de dificultad, aclaremos que se trata de una serie de espionaje que empieza en la Guerra Fría y en sucesivos capítulos se situará en diferentes momentos de la Historia.
En el caso concreto de Snake Eater 3D, estaremos en el periodo de la Guerra Fría, hacia 1964, y nos meteremos en el papel de Snake, un agente de la CIA que se tendrá que infiltrar en diversos complejos soviéticos para, primero, liberar a un científico que está a punto de ofrecer una súper arma nuclear a la URSS y, más tarde, encontrarse con su mentora: Big Boss.
Seña de la casa es la complejidad del argumento, si bien este es uno de los episodios más ligeros en ese aspecto. Aún así, Kojima Productions ha echado el resto en unas escenas entre secuencias de juego que llegan a durar hasta quince minutos y en las que se cuentan todos los detalles de la historia. En las secuencias no solo veremos a los personajes animados con el motor del juego, sino que se intercalarán imágenes de películas documentales reales, creando una ambientación especialmente densa y de sobreinformación.
La narración, la música, la utilización de diferentes actores de doblaje e incluso el trabajo de grafismo participan en esa experiencia que no siendo nueva para jugadores habituales de los Metal Gear, sí que son muy poco habituales en una consola portátil de Nintendo.
El resultado, y aquí deja de importar si estás en una consola de sobremesa o en la 3DS, es que el jugador siente la presión de la trama, el peso de la historia está sobre sus acciones y, siendo este título un episodio especialmente dedicado al sigilo, seremos especialmente cautos a la hora de actuar.
Las comparaciones son siempre odiosas, pero la sensación más cercana a utilizar el Circle Pad Pro es la de tener una PSP entre las manos. Nintendo ha sucumbido al segundo stick con este dispositivo que ha apoyado Capcom en su Resident Evil y que con Metal Gear Solid 3: Snake Eater se confirma como el periférico imprescindible del momento en la portátil de Nintendo. Tendremos que habilitar la opción en el menú de opciones, hacer el calibrado pertinente y después tendremos en nuestro stick izquierdo el movimiento del personaje y en el derecho el control de la cámara que, de otra forma recae sobre los botones con un resultado no tan apropiado.
Imágenes: konami
Metal Gear Solid 3: Snake Eater 3D I – Metal Gear Solid 3: Snake Eater 3D III





