Además de saltar por cornisas y luchar contra enemigos mediante las características de la nueva consola PS Vita, podremos reconstruir documentos como si fueran puzles a través de la pantalla táctil, quitar la suciedad de objetos con útiles pistas (usando el panel táctil trasero) y tomar fotos importantes gracias al sensor de movimiento.
El combate sigue siendo el núcleo de la acción en Uncharted: El Abismo de Oro y, al igual que en los tramos ‘plataformeros’, aquí disfrutaremos de novedosas formas de luchar, muy acertadas y más asequibles de utilizar, exclusivas de la recién estrenada portátil. Esto significa, por ejemplo, que podremos apuntar a los enemigos con precisión mediante el sensor giroscópico (moviendo la consola como si del arma se tratara), aumentar el zoom del arma deslizando el dedo por el panel táctil trasero, o luchar cuerpo a cuerpo mediante breves golpes en la pantalla táctil para, a continuación, deslizar el dedo en la dirección que se nos indique y ejecutar las siempre espectaculares animaciones de finalización.
Si a toda esta variedad de nuevas características aplicables en Uncharted: El Abismo de Oro le sumamos su soberbio apartado técnico, especialmente sus gráficos -casi tan detallados como se muestran en PlayStation 3- pero también el sonido, podemos asegurar sin titubeos que la saga Uncharted vuelve a marcar, también en PS Vita, el listón de lo que la debutante plataforma puede llegar a brindarnos en el futuro.
Con casi la misma calidad audiovisual que acostumbra, Uncharted debuta a lo grande en la nueva portátil brindándonos otra genial aventura de acción con mejores -y más divertidas- posibilidades de control que nunca.
Imágenes: playstation
Análisis de Uncharted: El Abismo de Oro I





