Tras la quinta entrega de Civilization, nos sentimos algo huérfanos al no encontrarnos con religiones o espionaje. Pero dicho y hecho, los chicos de Firaxis Games no tardaron en escuchar nuestras plegaria y rezos y ponerse manos a la obra con esta expansión que nos atañe.
A priori, y tras lo que hemos podido jugar -el comienzo es el mismo, unos colonos y una unidad militar que han de fundar una ciudad-, la expansión cumple con expectativas lo que se exigía de ella. No solo nos trae la Religión y el Espionaje, sino que nos encontramos con 27 nuevas unidades, 13 nuevos edificios, 9 nuevas maravillas y, para rematar la faena, 9 civilizaciones nuevas -junto a las dos que se incluyen del DLC de España y Mongoles- tales como: mayas, celtas, bizantinos, suecos, etc.
Pero es que, además, disfrutaremos de tres nuevos escenarios para aumentar nuestras horas de juego, sobre “La caída de Roma”, “Comenzando el Renacimiento”, que trata el paso de la Edad Media al Renacimieto, centrándose en el cambio de la religión. Y por último, “El imperio de los cielos ahumados”, que versará sobre una futura sociedad victoriana y steampunk, ¡menuda mezcla! Ya con solo esto nos podríamos dar por satisfechos, pero también disfrutaremos de la religión y el espionaje (no me cansaré de repetirlo).
La religión toma un papel muy importante ofreciéndonos la posibilidad de crear la nuestra propia y cultivar la fe en ella, que dará como resultado interesantes beneficios a nuestra civilización en forma de mejoras en la cultura, la ciencia o el poder militar. Además, la religión nos ofrece las unidades del misionero, el inquisidor o el gran profeta que nos ayudarán a divulgar nuestra religión en nuestra civilización y en el resto. Con el espionaje podremos introducirnos en civilizaciones enemigas o aliadas para obtener información. Podremos también robar tecnología o modificar las elecciones, todo ello gracias a la pericia de nuestros espías.
Imágenes: civilization5




