La llegada de la saga de Square Enix a Nintendo 3DS pretende convertirse en todo un acontecimiento y, a juzgar por lo que se ha podido ver en la demo que ha enseñado Nintendo, no tiene pinta de decepcionar. Es Kingdom Hearts en estado puro; conserva el espíritu con el que nació hace diez años y añade al juego algunos elementos nuevos posibles gracias a 3DS como son, obviamente, los gráficos en 3D, algunos controles táctiles o elementos de realidad aumentada, por ejemplo.
Sin embargo, por lo que llegará a ser recordada esta entrega es por la dualidad de protagonistas con la que contaremos en todo momento. El juego incluye un sistema a través del cual podremos ir saltando de controlar a uno u otro de los personajes que Dream Drop Distance pone a nuestra disposición: Sora y Riku.
De esta manera, podremos cambiar de escenario y personaje -porque cada uno tiene su línea de progreso y en contadas ocasiones se cruzarán sus historias- de forma voluntaria en cualquier momento presionando un botón, dejando al otro sumido en un profundo sueño, o de forma involuntaria cuando un contador de tiempo llegue a cero. El sistema servirá para no aburrirnos cuando nos quedemos atascados, para evitar una muerte segura cuando estemos ante un rival que nos esté dando más de lo deseado, y momentos así.
Hablando de rivales, en esta ocasión, los Sincorazón dejan paso a un nuevo tipo de personaje: los Dream Eaters (Devoradores de Sueños), que se dividirán en dos tipos: aliados y rivales. Los primeros serán los llamados Espíritus, que podremos tener a nuestro lado e incluso entrenar al más puro estilo Pokémon para utilizarlos en los combates y llevarlos con nosotros; los que harán de rivales serán llamados Pesadillas y, al igual que los primeros, tendrán apariencia animal, pero en este caso actuarán en nuestra contra.
Imagen: kingdomhearts3dgame
Kingdom Hearts 3D: Dream Drop Distance II




