Hay gente a la que le va la marcha y otros que prefieren disfrutar de la vida poco a poco, con tranquilidad. Lo mismo ocurre con la música, el cine o incluso los videojuegos. Hay quien prefiere ‘invertir’ tiempo en paladear una experiencia profunda y quien se decanta por algo más directo y fácil de digerir.
DiRT Showdown pertenece a este último grupo, ya que parte de la mezcla entre simulación y arcade de anteriores DiRT, pero simplificando la experiencia de conducción hasta reducirlo a una amalgama de derrapes, acelerones, choques y adelantamientos. Esto no es precisamente malo, ya que, a pesar de esto, ofrece una oportunidad jugable aceptable, con una curva de aprendizaje suave y larga.
DiRT Showdown pretende ser el juego de coches de esta generación para las masas. Aquel fácil de aprender y cuya variedad de retos consiga enganchar durante horas y horas, tanto solo como en compañía de varios amigos. En este aspecto, todo son buenas palabras con el lanzamiento de Codemasters Racing, ya que su manejo se muestra accesible y muy, muy fiable desde el primer segundo y, además, ofrece un amplísimo repertorio de modalidades para mantenernos entretenidos.
Es más, podría decirse que estamos ante uno de los títulos de coches más variados que hemos podido probar en la presente generación de consolas.
Imagen: codemasters




